El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento del cuerpo — y esa movilidad tiene un costo: es una de las articulaciones más vulnerables a lesiones y degeneración. Cuando llega con dolor de hombro a ver a un especialista, el proceso diagnóstico es sistemático y sigue una secuencia lógica.

Esta guía explica qué sucede en una evaluación ortopédica de hombro para que llegue preparado y sepa qué esperar.

La Historia Clínica: Donde Comienza Todo

Antes del examen físico, el especialista recoge información detallada: cuándo comenzó el dolor, si fue por una lesión específica o apareció gradualmente, qué movimientos lo empeoran o mejoran, si hay dolor nocturno (señal importante de patología del manguito rotador), si hay chasquidos, inestabilidad o sensación de que el hombro "se va a salir".

El Examen Físico

El examen incluye pruebas específicas para cada estructura del hombro:

1

Rango de movimiento

Elevación anterior, abducción, rotación interna y externa. La limitación en patrones específicos indica qué estructura está afectada — por ejemplo, limitación en rotación interna sugiere síndrome de impingement.

2

Pruebas de manguito rotador

Prueba de Hawkins, Neer, Jobe (empty can), y otras evalúan la integridad de los cuatro tendones del manguito. La combinación de resultados positivos orienta el diagnóstico sin necesidad de imágenes en muchos casos.

3

Estabilidad de la articulación

Pruebas de aprehensión y cajón anterior/posterior detectan inestabilidad glenohumeral — importante en pacientes jóvenes con historial de luxaciones.

4

Articulación acromioclavicular (AC)

Dolor a la palpación de la AC y prueba de cruzado positiva sugieren patología AC — muy común en trabajadores manuales y atletas.

5

Evaluación neurológica

Fuerza, sensación y reflejos para descartar que el dolor venga del cuello (radiculopatía cervical) en lugar del hombro mismo.

Estudios de Imagen

Radiografía (RX): Primera línea. Evalúa el espacio subacromial, presencia de calcificaciones, artritis AC o glenohumeral, y fracturas.

Ultrasonido: Excelente para evaluar tendones del manguito en tiempo real, detectar desgarros parciales y bursitis. Es dinámico — puede evaluar el tendón en movimiento.

Resonancia magnética (MRI): Estándar de oro para desgarros completos del manguito, lesiones del labrum, y patología del cartílago. Se ordena cuando la RX y ultrasonido no son suficientes o cuando se considera cirugía.

Diagnósticos Más Comunes

  • Síndrome de impingement subacromial
  • Tendinopatía o desgarro del manguito rotador
  • Bursitis subacromial
  • Tendinitis bicipital
  • Artritis glenohumeral o AC
  • Hombro congelado (capsulitis adhesiva)
  • Inestabilidad glenohumeral

El dolor nocturno es una señal clave

El dolor de hombro que despierta al paciente por la noche — especialmente al acostarse sobre ese lado — es un marcador clínico importante de patología del manguito rotador. Si tiene este síntoma, menciónelo específicamente al inicio de la consulta.

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