Punto clave
Los rayos X muestran hueso y espacio articular (artritis). El MRI muestra tejidos blandos (LCA, menisco, cartílago). La mayoría de las lesiones se evalúan primero con rayos X.
Radiografías (Rayos X)
Son la primera línea de imagen para el dolor de rodilla. Rápidas, económicas y disponibles en el consultorio. Ideales para artritis (pérdida del espacio articular), fracturas y alineación ósea. Se realizan de pie para evaluación precisa.
Resonancia Magnética (MRI)
Proporciona imágenes detalladas de tejidos blandos: ligamentos (LCA, LCP), meniscos, cartílago, tendones y músculos. Se ordena cuando los síntomas sugieren una lesión de tejidos blandos que cambiaría el plan de tratamiento.
¿Cuándo Se Necesita Cada Uno?
Rayos X primero: Siempre como primera evaluación. Suficiente para artritis y fractura.
Agregar MRI cuando: Se sospecha lesión del LCA o menisco; hay un chasquido seguido de hinchazón; o la rodilla sigue dolorosa después de 4–6 semanas.
¿Preguntas sobre sus síntomas?
Nuestros especialistas ortopédicos hablan español y pueden evaluar su condición y recomendar el tratamiento adecuado.
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